Una mirada escéptica a los científicos más célebres (y sobrevalorados) de la actualidad

eeeEn toda actividad humana  —sea artística, deportiva o académica— existen individuos que se destacan por sobre los demás. Algunos alcanzan tal nivel de excelencia y sus aportes son tan significativos, que se vuelven símbolos dentro de su campo. Otras veces en cambio, ocurre que algunos personajes son glorificados por los medios, la crítica y/o el público, a pesar de sus cuestionables méritos. El carisma ayuda mucho, una buena campaña de marketing también y a veces incluso basta con estar en el momento y lugar apropiado. Este fenómeno no es para nada desconocido y es especialmente evidente en la industria del espectáculo, dónde con frecuencia vemos celebridades que gozan de una reputación que muchas veces no va tan acorde con sus talentos.

¿Pero es tan evidente este fenómeno en áreas como la ciencia? Muchos científicos también son figuras públicas, sus actividades laborales son del dominio de la comunidad y tienen un alto grado de atención por parte del público y los medios (incluso algunos se han convertido en memes) ¿Es posible que este fenómeno se dé también entre los divulgadores científicos? Es decir, ¿Que existan personajes cuyos méritos académicos estén muy por debajo respecto a su reputación?

Pues bien, dicen que el verdadero escepticismo parte criticando las cosas que nos gustan. En mi caso hay muchas cosas que despiertan mi interés y una de ellas es precisamente la ciencia. Así que en esta ocasión me he propuesto ser especialmente crítico con algunos de sus exponentes más populares en la actualidad. ¿Por qué? Porque, en primer lugar, una parte fundamental en el ejercicio del razonamiento es saber distinguir los hechos, de lo que dice la publicidad. Y en segundo lugar, porque en la ciencia no hay vacas sagradas o figuras incuestionables. Todo puede ser analizado bajo la luz de la razón y la evidencia, incluso los propios científicos

¿Como evaluar el aporte de un científico?

Existe varias maneras de medir la contribución de un investigador a la ciencia. Una de ellas es la frecuencia con que sus publicaciones son citadas por sus pares. Esto se conoce como el indice H. El H-index es un sistema propuesto por el físico Jorge Hirsch para la evaluación cualitativa de investigadores en el área de la física. Sin embargo se extendió rápidamente a las demás disciplinas. Hoy es uno de los métodos más usados para evaluar el impacto de los investigadores de forma individual. Muchos autores lo consideran la forma más segura de medir la calidad científica del investigador y también una buena herramienta de evaluación de la regularidad de la producción y previsión del desempeño científico futuro, pues combina productividad con impacto.

En su artículo original Hirsch explica: “Un científico tiene índice h si el h de sus Np trabajos recibe al menos h citas cada uno, y los otros (Np – h) trabajos tienen como máximo h citas cada uno” 



Para hacerlo más simple, si un científico tiene N trabajos que han sido citados N o más veces, luego tiene un índice h de acuerdo a N.

Hirsch sugiere que, para los físicos, un índice h de alrededor de 10 a 12 puede ser suficiente para recibir un puesto de investigación en alguna importante universidad en los EE.UU. Un valor de 18 podría ser apropiado para la promoción a catedrático. 15 a 20 podría significar ser elegido miembro de la Sociedad Americana de Física. Una postulación a la Academia Nacional de Ciencias podría requerir un índice h mayor que 45. Además señala que los biólogos tienden a tener mayores indices h que los físicos. Específicamente, se encontró que entre 36 nuevos reclutas en la Academia Nacional de Ciencias en ciencias biológicas y biomédicas en 2005, el índice h promedio fue de 57.

Si te entró la curiosidad y quieres conocer el indice H de un científico, tienes varias alternativas. La más práctica es a través del ISI Web of Knowledge. Su base de datos calcula automáticamente el indice H de cualquier investigador. Otra opción es Publish or Perish, un programa que recoge datos de Google Academic, disponible en harzing.com. También existen extensiones para Google Chrome y Firefox que cumplen la misma tarea. Otra alternativa es calcularlo manualmente, ordenando las publicaciones por número de citas, aunque es un trabajo mucho más engorroso. Hay que tener en cuenta también que el indice H puede variar dependiendo el medio que usemos para calcularlo.

Pupularidad v/s calidad

La cultura popular ha creado varios héroes de culto en torno a la ciencia. Se les considera científicos eminentes y figuran como líderes de sus respectivos campos. Eso es al menos lo que se asume ¿Qué dicen los datos al respecto? ¿Cual es su aporte concreto a la ciencia? Echemos un vistazo. He elegido a cuatro de los científicos más célebres del mundo para una análisis breve de su desempeño académico. Ojo, la idea no es desmerecer el trabajo de nadie en absoluto, cualquier aporte al cuerpo de conocimientos científico, por mínimo que sea, es invaluable. El punto es simplemente marcar una línea entre la carrera mediática y la académica, para así apreciar a los científicos por su labor en la investigación y no solo por el halo publicitario que les rodea.

Richard-DawkinsRichard Dawkins: Zoólogo, divulgador científico y popular activista laico. Sus publicaciones “Parental investment, mate desertion and a fallacy” (1976) “Arms races between and within species”  (1979) tuvieron un buen número de citas por parte de sus pares. Introdujo los términos meme y memética, este es quizá uno de sus aportes más significativos a la biología. Su última publicación científica que consta de una investigación original, fue en 1980 “Do digger wasps commit the concorde fallacy?”. Todas las demás publicaciones durante los últimos treinta años han sido capítulos de libros, reseñas de libros en revistas científicas, comentarios sobre la investigación de otros, artículos de carácter filosófico y respuestas a los críticos. Según la WOK su indice H es de 17, muy por debajo de otros científicos del área biológica, como Craig Venter (indice H 35) que no gozan de la misma popularidad, al menos mediáticamente. Nos guste o no, es innegable que el dr. Dawkins ha acaparado más atención por su ateísmo militante y rencillas con religiosos que por sus verdaderos méritos académicos.

Richard-DawkinsStephen Hawking: Físico teórico y cosmólogo. Fue un investigador productivo hasta finales de los 70′. Si bien es considerado por muchos un físico a la altura de Einstein o incluso Newton, su trabajo más influyente no ha tenido un impacto relevante en la física. En las facultades no suele mencionarse el trabajo de Hawking, exceptuando algunas referencias informales a la radiación de Hawking y su teorema de singularidad desarrollado en colaboración con Roger Penrose. Actualmente se dedica a la difusión científica, no obstante, no todos están conformes con su labor como divulgador. Según el doctor en física Gustavo Romero, Hawking —lejos de ser un aporte a la masificación de la ciencia—  ha convertido la cosmología en un círco. Según dice Romero: “Hawking, yo creo, está haciendo un servicio muy flaco a la ciencia; de hecho yo creo que la está perjudicando. En 1982, por ejemplo, anunció el fin de la física teórica para fines de siglo XX en un marco de declaraciones ridículas que después nunca se cumplen, porque las hace sin fundamentos. Yo creo que la imagen que tiene que dar un científico es que nunca habla sin fundamento; es la esencia de la ciencia. O sea, basarse en la evidencia y en la razón y no simplemente en la especulación salvaje. Lo que hace Hawking es especulación salvaje”. Las contribuciones del profesor Hawking a la ciencia son tan buenas como las de muchos otros físicos promedio, lo que no significa que sea un científico mediocre, pero tampoco uno de los genios más grandes de la historia, como muchos le consideran. Su indice H es de 23, por debajo de físicos como Steven Weinberg o Edward Witten, muy poco conocidos por el público general. Hay que reconocer que esta imagen idealizada de un genio cuya mente vaga por el cosmos, mientras su cuerpo está confinado a una silla de ruedas ha sido un elemento clave para la popularidad de Hawking, mucho más que su aporte a la ciencia.


kaku
Michio Kaku: 
Físico teórico, futurólogo y especialista en la teoría de campo de cuerdas. Aunque es uno de los pioneros en el modelo de cuerdas, su artículo más citado Properties of conformal supergravity (1978) solo consiguió 96 citas. Una publicación de perfil bajo, considerando que el paper más citado en el mismo campo The Large N Limit of Superconformal Field Theories and Supergravity (Juan Martín Maldacena) ha logrado más de 7.500 referencias. Actualmente se dedica a la difusión científica, aunque ha sido criticado y ridiculizado por su tendencia a exagerar algunas cosas acerca de la física. En el 2013 fue muy criticado después de una entrevista en el CBS Morning Show sobre la importancia del Boson de Higgs, dónde demostró muy poco conocimiento del tema, llegando a decir que el Boson de Higgs fue el causante del Big Bang. Su indice H es de 11.

tysonNeil deGrasse Tyson: Atrofísico, escritor y divulgador científico. Probablemente hace una muy buena labor como director del Planetario Hayden, pero no tiene un historial de publicaciones muy prolífico. Su último trabajo de investigación Optical light curves of the Type IA supernovae SN 1990N and 1991T  fue publicado en 1998. Su popularidad se incrementó al ser elegido como sucesor de Carl Sagan en la nueva versión de Cosmos; Cosmos: A Space-Time Odysseyla que fue todo un fenómeno mediático, aunque no estuvo exenta de críticas por sus imprecisiones científicas e históricas. Su indice H de 6 es el más bajo de la lista y probablemente uno de los más bajos entre todos los científicos divulgadores. NdGT es uno de los científicos mas mediáticos y es considerado un rock star de la astrofísica, pero su aporte al cuerpo de conocimientos científico es prácticamente nulo.

“Kim Kardashians” de la ciencia

La discrepancia entre la popularidad de algunos investigadores y la calidad de sus publicaciones es tan notoria que incluso existe un indice para medirla. Se trata del Indice Kardashian (en alusión a Kim Kardashian, “famosa por ser famosa”) propuesto —medio en broma y medio en serio— por Neil Hall, genetista de la Universidad de Liverpool.

Hall señala en Genome Biology; “Me preocupa que pueda existir fenómenos similares a los de Kim Kardashian en la comunidad científica. Creo que es posible que haya personas que son famosas por el hecho de ser famosas (o, para decirlo en jerga científica, famosos por ser famosos). Todos somos conscientes de que ciertas personas son invitadas como oradores principales, no por sus contribuciones a la literatura publicada, sino por ser quienes son. En la era de las redes sociales existen personas que tienen blogs científicos o cuentas de Twitter muy seguidas pero que han publicado poquísimos artículos de gran importancia. Estos científicos son considerados líderes de su campo simplemente por su propia notoriedad”

s13059-014-0424-0-1La fórmula compara el número de seguidores en las redes sociales de un investigador con el número de citaciones de sus trabajos científicos. En el gráfico de arriba, las X azules representan a los científicos masculinos presentes en Twitter y las X rojas a las femeninas. A mayor cantidad de seguidores y menor cantidad de citas en sus publicaciones, mayor riesgo de estar en “territorio Kardashian”

En los tres primeros puestos de personajes notorios a nivel social, pero poco reconocidos a nivel científico, según el indice propuesto por Hall, se encuentran Neil deGrasse Tyson, Brian Cox y Richard Dawkins.

Conclusión

De todo lo mencionado anteriormente podemos concluir un par de cosas. Primero, en efecto, dentro de la comunidad científica existen personajes que destacan más por su carisma o actividades extracurriculares, que por su contribución a la ciencia. Y segundo, la labor como divulgador de ciencia y el desempeño como científico, son dos cosas distintas, por lo que si un científico goza de mucha popularidad no significa que sea especialmente destacado en lo académico.

Es importante ajustar nuestras expectativas y tener una visión informada, objetiva y crítica del valor que le damos a determinadas figuras dentro de la comunidad científica. La razón es no caer en el culto a la personalidad y mantener siempre el conocimiento en el centro de lo que se divulga. Estoy seguro que si ellos son realmente consecuentes con el escepticismo y pensamiento crítico que defienden, estarían de acuerdo conmigo.

David Silva ValerioAutor: David Silva Valerio
Cientificista, acrofóbico, sicario de la CIA, adicto a los analgésicos y fan de Doraemon.
Anuncios

41 comments

  1. sí pues. El científico que verdaderamente contribuye a ampliar las fronteras del conocimiento humano suele estar tan concentrado en su investigación que no tiene ni el tiempo ni las conexiones ni las habilidades sociales que son el sine qua non para aparecer en pantalla y hacerse famoso. Sus actividades son incomprensibles para el vulgo que está pendiente sólo de la espectacularidad ruidosa. Estamos en la época de la fama mediática. Y así ha sido siempre, la fama elige mal casi siempre. América recibió su nombre de un cartógrafo que jamás estuvo ahí. Los que hicieron el esfuerzo y pusieron la sangre, bien gracias.

    Me gusta

    1. Disculpe usted Higo777, pero en que se basa para decir que Américo Vespucio nunca vino a América? Hasta donde se, Américo Vespucio participó en al menos 2 viajes de exploración para lo que en ese momento era el “Nuevo Mundo”.

      Le gusta a 1 persona

      1. Tiene Ud razón Slayertyrael, lo que demuestra que no hay que hablar de memoria aunque uno crea que la tiene buena. Quería ilustrar que no siempre la fama corresponde al esfuerzo y las habilidades sociales y de comunicación a la larga pesan más en la estimación pública. No quito mérito al divulgador, que cumple una función importante, es sólo que el verdadero investigador, que está parado en el límite del conocimiento y lo amplía, suele ser famoso póstumamente.

        Le gusta a 1 persona

    2. Estoy de acuerdo contigo. Pero las habilidades sociales y la capacidad de transmitir eficazmente que estos científicos tienen son sumamente importantes y tampoco deben ser subestimados. Nos generan más interés por la ciencia y el público en general se ve beneficiado gracias a ellos.

      Le gusta a 1 persona

  2. Que buena publicación!
    A pesar de estar de acuerdo con todo lo escrito, no puedo dejar de darle mérito a (algunos de) estos científicos, pues la ciencia, al ser divulgada, deja de ser una “riqueza” concentrada en un círculo pequeño de gente; pasa a ser patrimonio de todos. Y es exactamente lo que hacen dichas personas: permiten que tipos ignorantes como yo, encuentren el gusto por la investigación y la curiosidad.
    No todos los “hombres” de ciencia gozan del carisma y de las habilidades sociales y expresivas como para hacer atractivo y entregar un conocimiento complejo al vulgo común. Por lo general, quienes no tienen esas habilidades, se mantienen ya sea en sus laboratorios aumentando el cuerpo del saber científico, lo que sin duda es la labor más importante, o bien dictan cátedras a personas que ya previamente tenían acceso a la ciencia dura.
    Si todos los científicos se enfocaran de lleno en las 2 actividades mencionadas, probablemente el número de personas que se acercan a la ciencia se estancaría, siempre se mantendría similar. Pero gracias a los divulgadores, las filas aumentan, lo que aumenta las probabilidades de que nuevos investigadores “de tomo y lomo” se formen.

    Le gusta a 2 personas

  3. Me interesaría saber de un análisis similar (informal, claro) de otros personajes famosos. Por ejemplo, Carl Sagan.
    Es inevitable colocarlos en altares, a veces, y este tipo de información nos ayuda a mantener los pies en la tierra.
    ¡Muchas gracias!

    Me gusta

  4. Buen artículo. Pero creo que hay que hacer una acotación. Es un hecho muy sabido que la cantidad de publicaciones crece a una proporción geométrica cada cierta cantidad de años. En ese sentido, comparar a un científico de los años 50’s u 80’s con uno de ahora es un tanto injusto -es cierto que los científicos acá presentados están sobrevalorados-.
    Por otra parte, hay que reconocer que la divulgación científica es una iniciativa muy loable, y que por cierto, demanda bastante tiempo.

    Le gusta a 1 persona

    1. Justamente, Hirsh previó la desventaja en la que estaría un científico primerizo respecto a uno que lleva mucho años publicando, por eso originalmente propuso que el h-index dependiera linealmente de los años que se llevara investigando, así se pueden comparar científicos de edades diferentes. Incluso se puede calcular h considerando solo las investigaciones publicadas durante un periodo específico.

      Me gusta

  5. Aunque estos personajes no son investigadores, tienen un papel importante en la ciencia y es la divulgación de la misma, sabemos que la ciencia, si no es poca es irrelevante como se toma en la sociedad, necesitamos de estos divulgadores para tener una sociedad de mas y mejores ideas, donde jóvenes y niños se vean motivados, gracias a los programas de divulgación científica, y porque no, de ahí puede salir un Steven Weinberg o Edward Witten.

    Le gusta a 2 personas

    1. Pues claro. Por ejemplo Neil deGrasse Tyson hace más por inculcar la pasión por la ciencia que 120.000 sesudos artículos sobre la luz zodiacal o el cinturón de Van Allen. Poca gente tiene su innato talento para comunicar con la gente. Eso es lo que importa, mucho más que los estudios y artículos que hubiera podido hacer a lo largo de su carrera.

      Me gusta

  6. Esto sucede porque el trabajo del divulgador científico aun esta subvalorado. La única moneda de valoracion de los científicos es la investigación (n citaciones y todo lo que tu bien explicaste), pero la divulgación debería ser también sumada a la fórmula.

    Le gusta a 1 persona

    1. No considero que deba ser añadido a la fórmula, porque imagínate cuantos pseudo científicos podrían aumentar su índice, solo porque han sido aceptados mediaticamente.

      Me gusta

  7. Anda que también te has quedado ancho diciendo que el índice h es igual al “aporte a la ciencia”.
    Sin dejar de ser interesante el post y buena su intención, a ver si a adolecer de lo mismo que critica: un exceso de simplificación

    Me gusta

    1. No, indice h no es lo mismo que “aporte a la ciencia”. Como dije, es una de las formas de medir el aporte de un investigador a la ciencia, que es distinto. Existen otros medidores, como los indices K, G, R o E (si la memoria no me falla) pero el H es el que ha obtenido mejores resultados.

      Me gusta

  8. No se si puedes medir la contribución así de fácil, sólo valorando el índice H, por ejemplo Higgs premio Nobel del 2013 tiene índice H de 5!

    La carrera académica no sólo es hacer artículos y cuanto te citan, sino también formar a las nuevas generaciones, en ese caso esos divulgadores hacen un gran trabajo, luchando además contra la desaprobación de sus “iguales”.
    Al final que importa tener el conocimiento y mantenerlo en cuatro paredes?

    Le gusta a 2 personas

  9. “la labor como divulgador de ciencia y el desempeño como científico, son dos cosas distintas, por lo que si un científico goza de mucha popularidad no significa que sea especialmente destacado en lo académico”
    ni tampoco indica que un gran investigador sea un paladín de la divulgación. la relación investigador-divulgador a mi entender no es convergente

    Me gusta

  10. Yo conozco un científico enormemente relevante a nivel publicaciones que para dar una charla es muy poco “entretenido”, y conozco científicos con pocas publicaciones que llegan a la gente, informan y los que les escuchan salen encantados.

    Yo no conozco al cosmólogo Steve Sheridan (nombre supuesto), pero puede ser que tartamudee y se explique como el culo .. y en cambio las charlas de Neil deGrasse Tyson son ENTRETENIDAS.

    Creo que el “divulgador” puede ser que tenga un índice H de 4 y ser excelente dando charlas.

    No sé si el título debería ser “divulgadores que la gente puede sobrevalorar como científicos”, si las televisiones llaman a Bill Nye es porque es conocido y se explica bien.

    Creo que para divulgadores se debería hacer un índice aparte.. en mi modesta opinión.

    El índice que se utilice lo podríamos llamar “Escala SAGAN” .. Si pongo un astrónomo anunciando un descubrimiento importante hace año y medio y tiene 412 visualizaciones ¿Qué más da que su índice H sea casi 5 veces el de Tyson? Como divulgador no le llega al tobillo.

    Ejemplo de David Kipping y su anuncio: https://www.youtube.com/watch?v=9jNcfRsUK8o

    Saludos,

    Me gusta

  11. Estos divulgadores merecen todo mi respeto. En este mundo lleno de obscuridad, charlatanería e ignorancia ellos llevan la antorcha de la ciencia. Por supuesto que no se dedican de lleno a ella (por eso son antes que nada, divulgadores de la ciencia), eso lo dejamos para los científicos que están metidos en sus laboratorios, trabajando y publicando con sus estudiantes. Pero si alguien atrae al populi y abona para que esos laboratorios se llenen, son los divulgadores, claro que sí. Ellos tienen, como dice el análisis, un carisma que los científicos no tienen. Estos divulgadores suelen explicar la ciencia de manera divertida. Mientras que los científicos no tienen el tiempo, no las ganas, ni la capacidad de hablar al populi con lenguaje sencillo y divertido.

    Me gusta

  12. Interesante artículo.

    Concuerdo con mucho de lo que decís. Por ejemplo, respecto de Kaku, coincido con el post, y yo sería incluso más duro. Pero creo que con Hawking te equivocás. Hawking es el autor de la paradoja de la información, que está en la base de muchas discusiones muy actuales de la física teórica (“firewalls” por ejemplo, hace dos o tres años). Conozco a Gustavo Romero, y sé que es un gran científico y que se destaca en su área, la astrofísica. Pero también sé que suele irse un poco de boca hablando de las áreas de esa ciencia de las que él conoce menos, en particular de temas muy teóricos con poco contacto con la fenomenología. Como son las mayores contribuciones de Hawking.

    Saludos.

    Me gusta

  13. No estoy de acuerdo. Creo que su aporte a la ciencia es mucho menos tangible, sobre todo el de Neil DeGrasse Tyson. El poder de la comunicación es más poderoso que el de los artículos científicos, el rol que cumplen estos científicos es incluso más importante que la publicación de artículos ya que incrementan el número de niños y jóvenes interesados en las ciencias eliminando con elocuencia los caminos que bifurcan el sendero a la unión de los hombres y el conocimiento. A futuro el efecto que estos comunicadores tienen va a generar más científicos, más conocimiento, más publicaciones científicas y más personas escépticas como vos haciéndonos pensar con excelentes artículos. Gracias, muy bueno.

    Me gusta

  14. Hola, me ha gustado el articulo, pero vamos a buscarle los 3 pies al gato y criticar, ya que somos escépticos:
    Es muy peligroso juzgar por estos “índices de calidad” la calidad de la investigación. Los trabajos que resuelven problemas tienen pocas citaciones. Los trabajos complicados de entender son citados mucho mas tarde con lo que son perjudicados por estos índices. Hay ramas donde se cita muchos artículos en cada articulo con lo que ser citado mucho es muy fácil (es el caso de la medicina y el contrario en las matemáticas).

    Por otro lado, es difícil una vez que se tiene éxito y se elige dedicarse mas a la divulgación que a la investigación, mantener esos índices en alto. No tengo duda de que Hawking y Kaku están sobrevalorados en todos los sentidos. Pero Dawkins en cualquier caso ha cambiado el paradigma de pensamiento sobre la evolución. Aunque no se le cite explícitamente ha influido todo el trabajo posterior. Tyson, en realidad no conozco nada mas alla de su trabajo como divulgador. De todas formas, que problema hay con que alguien alcance la fama como científico por divulgar?

    Por ultimo, uno de los peligros de esta forma de analizar la ciencia es que podemos acabar haciendo cosas no porque nadie piensa que son importantes por si, sino porque muchos otros las hacen. Asi te garantizas nunca llegar primero a ningún sitio y además llegar cuando no queda mucho que apañar.

    Me gusta

  15. Decir que Neil deGrasse Tyson es menos que otros científicos por el valor que aportan a la ciencia sus trabajos, es lo mismo que sostener que Jimmy Fallon no aporta nada al espectaculo porque no esta a la altura de sus invitados. Creo que es una odiosa comparación. Es tan importante desarrollar ciencia como divulgarla, no todos los científicos son buenos explicando sus ideas a la gente comun, no entiendo poque deberían ser mejores cientificos los que si saben llegar al público. Hay alguna razon científica para eso?

    Me gusta

  16. Einstein dps de publicar su teoría de la relatividad no logro llegar a mayores conclusiones sobre la comprensión de la gravedad. Paso el resto de su vida buscando una teoría unificada y dando charlas sobre sus teorías. Yo creo que como científicos tb se admira el mérito de que no dejan de ser humanos y cada uno aporta de manera particular al desarrollo de esa filsofia de vida de la búsqueda de la verdad a través del análisis y la evidencia que es la ciencia, creo que no se trata sólo del quehacer cinetifico propiamente sino tb de la transmisión de esa filosofía de vida lo que lleva al desarrollo del conocimiento. “Si yo vi lo que vi es porque me he parado a hombros de gigantes”. El punto es que no habría que desmeritarlos por completo sino hacer críticas particulares cuando corresponda. Su labor es por demás importante en la transmisión de las ganas de descubrir y la motivación que implica.

    Me gusta

  17. De todas formas igual estamos perdiendo el punto de lo que trata de contar el post: que tú ahora la preguntas a cualquier persona de la calle por el nombre de un astrofísico importante o un científico simplemente, y el nombre que probablemente te darán no será el del “mejor” (cosa difícil de establecer, por otra parte) si no el de una cara conocida, habitual en los medios. Donde mejor lo explica es en este párrafo:
    “La cultura popular ha creado varios héroes de culto en torno a la ciencia. Se les considera científicos eminentes y figuran como líderes de sus respectivos campos. Eso es al menos lo que se asume ¿Qué dicen los datos al respecto? ¿Cual es su aporte concreto a la ciencia? Echemos un vistazo. He elegido a cuatro de los científicos más célebres del mundo para una análisis breve de su desempeño académico. Ojo, la idea no es desmerecer el trabajo de nadie en absoluto, cualquier aporte al cuerpo de conocimientos científico, por mínimo que sea, es invaluable. El punto es simplemente marcar una línea entre la carrera mediática y la académica, para así apreciar a los científicos por su labor en la investigación y no solo por el halo publicitario que les rodea.”
    Vamos, viene a decir q la ciencia, la cultura popular y los medios la tratan igual que a la música, la arquitectura, la cocina, la política… Tenemos a los divos, que atraen todos los focos, tenemos al resto de profesionales, que van a la segunda fila, tercera o tras bambalinas, tenemos a los críticos, que juzgan y separan al Bien del Mal y finalmente tenemos a los espectadores, que aplauden y reconocen, o no.

    Le gusta a 1 persona

  18. Lo felicito por un artículo simplemente impresionante, el cuál he compartido con contacto entre las redes, muy claro y bien redactado. Solo quería agregar que, quizá para algunas otras disciplinas, esto del índice que señala no se aplica mucho.
    Pienso ahora, por ejemplo, en el “área” que yo trabajo, filosofía. Actualmente, claro, cuenta mucho qué escribes y quién lo cita y esas cosas. Pero no es secreto que docenas de los grandes pensadores en esto, desde el más remoto pasado, no solo no fueron “citados” exhaustivamente, sino que murieron a veces sin publicar ¡Y sin haber escrito! Eso es comprensible en la antigüedad, y aún a comienzos de nuestra era, y quizá todavía en parte en el medioevo (aunque ya lo que uno escribía en vida era discutido, contestado y polemizado en vida, y gran parte de eso se ha conservado). Pero ya desde el Renacimiento, y sobre todo en el comienzo de la modernidad (siglo XVII) empieza toda esa cuestión de escritura, réplica, cita y referencia. Y así y todo, llegamos, en los siglos XIX y XX, a autores que quizá escribieron muy pocos, y consecuentemente se les cito poco en vida, y aún poco tras su muerte, y solo después de décadas se empezó a descubrir la mina de ideas fecundas y útiles, brillantes y verdaderas, que había en su pensamiento.

    Aún hoy en día, vivimos muchos en mi trabajo, pendientes más o menos de esto de ser referenciados y citados. Ciertamente, halaga en lo humano que haya personas de otras latitudes que le escriban a uno para citarlo o pedirle ideas u orientaciones. Inclusive ser “robado” tiene cierto placer: lo que uno escribió fue tan útil que otro considero provechoso plagiarlo. Pero no vivimos para eso ni pensando en eso. Sabemos que en este campo no hay premio Nóbel ni prácticamente de otro tipo, y que, tal como andan las cosas en la academia, al menos por aquí, no ganan premios los que hacen trabajo valioso, sino los que escriben alabando revoluciones o son miembros “activos” del partido. Nada de eso nos amarga. Como le escribía antes, sabemos que en este campo los reconocimientos son raros o tardíos. El premio es saber que uno ha encontrado algo que vale la pena. Y que, tarde o temprano, eso contribuya, en menor o mayor medida, a que otros puedan emprender mejor y con más ánimos el camino. La filosofía no entrega la verdad, pero pone en el camino a ella, y nuestra tarea es, en cierto modo, poner bien en el camino, para seguir caminando. Gracias.

    Me gusta

  19. No tenía idea de esto, pero tengo que “quitarle mérito” porque la labor comunicacional de estos “kardashians” es que han ayudado mucho a poner en boca de todos la ciencia. Porqué sabemos tan pocos de científicos “peso pesado”? Porque fallan al momento de “salir al mundo”. Cual es la imagen que tiene la gente cuando dices “científico”? Una persona de bata blanca encerrada en una habitación rodeada de equipos extraños y frascos con líquidos de colores. La comunidad científica falla en eso, pero estos científicos que quizá no sobresalen mucho entre sus pares, si lo hacen al mundo y eso es MUY importante, especialmente cuando queremos educar a la gente e interesarse en ello.

    Me gusta

  20. Excelente análisis, y sí, hay que ser cuidadosos con estas “celebridades de la ciencia”.

    Inclusive en mi área académica (soy historiador) este fenómeno también se da bastante, tan solo por mencionar algunos ejemplos (todos de mi país, México) pasa con Miguel León Portilla, Enrique Krauze y Francisco Martín Moreno, y lo peor del caso es que los últimos dos ni siquiera son historiadores académicamente formados, sino simples “escritores” que hacen un trabajo de investigación que, en el mejor de los casos, es mediocre. Pero son celebridades que frecuentemente salen en la televisión, la prensa y en eventos académicos “dando su opinión y presentando sus investigaciones” y vanagloriándose como los “grandes eruditos e historiadores del país”

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s