Monsanto ¿Es tan maligno realmente?

Glifosato-en-28-millones-de-hectareas-No-experimentan-mas-con-nuestro-puebloTodos odian a Monsanto, es un hecho. Ninguna otra empresa ha generado tanta aversión y controversia en los últimos tiempos. Se ha convertido en el viejo del saco de la cultura pop y el rostro corporativo del mal por excelencia. Ha sido blanco de documentales, boicots, marchas, protestas e innumerables campañas en su contra. ¿Por qué? ¿Qué puede generar tanta hostilidad hacia una empresa en particular? Los críticos apuntan a su papel en el desarrollo de los organismos genéticamente modificados, la creación del agente naranja, monopolios, el impacto de sus productos en nuestra salud, e incluso algunos le culpan de la desaparición de las abejas. Motivos para odiar a Monsanto parecen haber muchos. Hechos, como veremos, muy pocos en realidad.

La mitología en torno a Monsanto

¿Qué es Monsanto? Monsanto es una empresa proveedora de productos químicos para la agricultura, en su mayoría herbicidas, insecticidas y transgénicos. Sin embargo no es la única empresa dedicada al rubro. SanofiNovartisDuPontBayer, Hi-Bred, SyngentaPioneerDow AgroSciences y AstraZeneca, son otras de las entidades que actualmente investigan, producen y distribuyen OGMs. Eso sí, a ninguna de estas empresas se les atribuye tanta influencia y poder como a Monsanto.

El primer mito dice que Monsanto es una de las corporaciones más grandes, ricas y poderosas del mundo. No lo es. Su capitalización bursátil es de $54.18B, comparada con gigantes como Exxon Mobil cuya capitalización de mercado es de $352.38B luce bastante modesta. Incluso es menor que su competencia The Dow Chemical Company (Market Cap $60.03B) Como se ve en el gráfico, sus ingresos brutos son equiparables a los de la cadena de supermercados Whole Food. Están más abajo que The GapXerox o Starbucks. Y son mucho menores que los de UPS, Home Depot, Google Microsoft.

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Aun así Monsanto es una empresa importante, nadie lo niega, pero está lejos de ser el gigante corporativo omnipotente que sus detractores afirman.

Otro conocido mito es que Monsanto creó el agente naranja. Según Greenpeace Produjo y comercializó el agente naranja, usado durante la guerra en Vietnam y responsable de la muerte y el desarrollo de cáncer en miles de civiles inocentes”. Esto no es así.

Acá es necesario hacer un poco de historia. En los 60’ el gobierno de Estados Unidos, como parte de la Operación Ranch Hand, contrató a un grupo de empresas químicas (Dow Chemical, Uniroyal, Hercules, Diamond Shamrock, Thompson Chemical, TH y Monsanto Chemical Company) con el fin de producir un herbicida llamado agente naranja. El objetivo era usarlo para destruir la selva y las cosechas vietnamitas, privándolos de alimento y de vegetación donde esconderse. El resultado fue catastrófico. Sin embargo el Monsanto Chemical Company que participó en la producción del agente naranja no es el mismo Monsanto vigente hoy en día.

Monsanto Chemical Company como tal ya no existe. Solía ser una empresa que fabricaba aditivos de alimentos, plásticos y productos químicos industriales. En 1985, Monsanto Chemical adquirió GD Searle & Company una empresa dedicada a productos farmacéuticos. En 1993, la división de Searle de Monsanto Company, en medio de ciertas polémicas con la Universidad Brigham Young, presentó una solicitud de patente para el analgésico Celecoxib, un inhibidor de la enzima COX-2 que se utiliza para tratar la osteoartritis y la artritis reumatoide. A finales de los 90′ luego de ser aprobado por la FDA, Monsanto Company —en colaboración con la farmacéutica Pfizer— desarrolla el Celecoxib o Celebrex, convirtiéndose en un éxito de ventas. Razón clave para que en el 2002 Pfizer adquiera a Monsanto Company.

Anterior a todo esto, en 1996, Monsanto Chemical Company compró una empresa agrícola llamada Agacetus. Cuando Pfizer adquiere Monsanto Company en el 2002, la farmacéutica no estaba interesada en la agroindustria por lo que escindió la empresa agrícola convirtiéndola en Monsanto, la actual empresa de semillas transgénicas. A partir de ese momento, Monsanto (la empresa de semillas) cuenta con sus propios estatutos, una nueva junta directiva y una administración diferente a la de Monsanto (la extinta empresa química). El error que cometió Pfizer y del que seguro se arrepintieron más tarde, fue mantener el nombre de Monsanto. Aunque es un error entendible dado lo costoso del cambio legal de nombre que estimaron en US$ 40 millones.

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Esto significa que, primero, ninguna empresa química inventó el agente naranja. Este fue desarrollado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Segundo, algunas empresas fueron obligadas a producirlo conforme a la Ley de Producción de Defensa de 1950, pero —contrario a lo que dice Greenpeace— nunca se comercializó. Y tercero, el Monsanto que existió desde 1901 hasta el 2000 y el Monsanto vigente hoy solo comparten el nombre y quizá algunos empleados, pero son dos empresas distintas.

Monsanto y las patentes

Otra fuente constante de críticas hacía la firma norteamericana son sus prácticas comerciales. En especial el tema de las semillas patentadas.

Muchos no están de acuerdo con que Monsanto patente la vida. En realidad una forma de vida no puede patentarse. Las patentes solo aplican a una tecnología específica que contienen ciertas semillas. En este sentido, toda empresa de semillas —incluidas las orgánicas— patenta sus productos. Una semilla no necesita ser transgénica para ser patentada. De hecho, las primeras patentes de semillas fueron emitidas en la primera década del 1800 —mucho antes de que existieran siquiera los OGMs— y actualmente existe multitud de semillas y cultivos tradicionales, así como plantas e incluso flores decorativas que están protegidas bajo propiedad intelectual.

Desarrollar un nuevo cultivo biotecnológico requiere una enorme inversión de tiempo, recursos y capital. Un estudio realizado en el 2011 reveló que el costo de descubrimiento, desarrollo y autorización de un nuevo rasgo vegetal biotecnológico introducido entre el 2008 y 2012 fue de US$136.000.000. En promedio, alrededor del 26% de esos costos (US$ 35.100.000) corresponden al proceso de prueba y el registro de reglamentación. El mismo estudio encontró que el tiempo medio desde el inicio de un proyecto hasta su lanzamiento comercial es de unos 13 años. La fase más larga en el desarrollo del nuevo producto es la del registro de regulación, unos 5.5 años en promedio. Teniendo en cuenta el considerable costo de producción, es natural que las empresas protejan su inversión a través de las patentes. Además, estas son un incentivo para que las compañías privadas investiguen y reinviertan en innovación tecnológica.

A pesar de todo esto, las patentes no son eternas. Duran 17 años desde la emisión (si es que fueron presentadas antes de 1995) y 20 años desde la emisión (para las que fueron emitidas después de 1995). Esta fecha no es prorrogable, y después de vencida, deja de estar sujeta a la protección que establece la ley sobre propiedad intelectual. Por ejemplo, la patente para el gen cp4 epsps que confiere inmunidad al glifosato, presente en el soja transgénica Roundup Ready expiró este año.

Algunos activistas anti-transgénicos también afirman que Monsanto posee alrededor de 11.000 patentes. Esto tampoco es cierto. Cualquiera puede buscar las patentes de Monsanto en la base de datos de La Oficina de Patentes de Estados Unidos. En la actualidad figuran 6.732 patentes pero ese número va cambiando a medida que se emiten nuevas. Cabe señala también que más de 2000 de estas patentes enumeradas ya han expirado.

Agricultores v/s Monsanto

Los detractores de Monsanto también apelan al daño que supuestamente la empresa provoca a los intereses de los agricultores. Uno de los argumentos más citados es que los agricultores no pueden guardar las semillas compradas para reutilizarlas al año siguiente. Esto es verdad a medias. Efectivamente, cuando los agricultores compran una variedad de semilla patentada, firman un acuerdo donde se comprometen a cultivar únicamente la semilla que están comprando y que no guardarán ni volverán a sembrar las semillas que van a producir las plantas que están cultivando y contienen la tecnología patentada.

¿Es perjudicial esto para los agricultores? No especialmente. Sucede que solo con ciertas variedades de semillas es conveniente almacenar y reutilizar. En el caso de los cultivos que han sido mejorados genéticamente mediante hibridaciones, no tiene caso, puesto que las semillas de cultivos híbridos tienden a no volver a reproducir los rasgos deseados de forma fiable, por lo que no tienen la misma productividad que sus progenitores. En cualquier caso, el asunto de las semillas es una de las partes más baratas de tener una granja. Los agricultores que guardan semillas tienen que secar, procesar y almacenar. En cambio los agricultores que compran semillas obtienen una garantía de que las semillas crecerán.

Existen muchos otros mitos referentes a la relación de Monsanto con los agricultores. Suicidios de agricultores en la India relacionados al cultivo de algodón BTDemandas a agricultores por polinización accidental. O la venta de semillas estériles, conocidas como semillas Terminator. Ninguno resultó ser verdadero.

La TRANSGENICOFÓBIA

Y hemos llegado al punto clave de todo esto. Los transgénicos son sin duda el punto álgido si de críticas hacia la empresa se trata. La opinión popular aprendió a asociar a Monsanto con el concepto transgénicos a tal extremo que hoy en día es imposible hablar de organismos genéticamente modificados sin que Monsanto salte a la palestra. Sin embargo decir que Monsanto es igual a transgénicos, es un error equiparable a decir que átomos es igual a industria nuclear.

El asunto de los transgénicos es quizá el punto más controversial en todo esto, pero también es el más débil. El debate sobre la seguridad de los OGMs, tanto en términos de los posibles peligros para el medio ambiente como para la salud humana, ya no existe dentro de la comunidad científica. Literalmente cientos de asociaciones científicas (incluida la OMS) y miles de estudios alrededor del mundo avalan la seguridad de los cultivos genéticamente modificados.

También existe un creciente cuerpo de evidencia que demuestra que los cultivos GM han tenido un impacto muy favorable para los agricultores, especialmente aquellos en países en vías de desarrollo. 49 estudios científicos basados en encuestas hechas a agricultores de 12 países, donde se comparó el rendimiento y desempeño económico de cultivos transgénicos frente a cultivos tradicionales, revelaron que un 74% de los agricultores indica un impacto positivo sobre el rendimiento, y un 72% sobre los resultados económicos utilizando cultivos GM. Entre 1996 y el 2011 el aumento de la renta agrícola global ha ascendido a US$98.200.000.000 gracias a los cultivos GM. El 49% ($ 48,000,000,000) es gracias a la reducción de los costos de producción, debido al aumentos del rendimiento resultante de la baja presión de plagas, malezas y la mejora genética. Además. solo en el año 2011 el 51% del aumento de ingresos por cultivos GM fue para agricultores en países en desarrollo, donde el 90% son granjas pequeñas o pobres. En el periodo (1996-2011), alrededor del 50% del beneficio económico fue para los agricultores en los países en desarrollo y desarrollados.

Pero esto suena muy bueno para ser cierto ¿Qué hay si todos estos científicos en realidad están siendo financiados por el mismo Monsanto?

La idea de que una empresa pueda comprar el consenso científico mundial, aunque común en la opinión pública, es ridícula. Pongamos como ejemplo a los gigantes de los combustibles fósiles. Exxon Mobil (capitalización de mercado: $394.83B), Chevron (capitalización de mercado: $215.45B) y BP (capitalización de mercado: $150.07B) (total: $760.35B) Si con todo este capital no pudieron alterar el consenso científico sobre el cambio climático ¿Podría una empresa mediana como Monsanto (menor que Starbucks) manipular a decenas de miles de investigadores financiando tres décadas de estudios?

Incluso, algunos de los estudios más completos al respecto han sido financiados por gente que nunca simpatizó mucho con la idea de los transgénicos. Como los políticos de la Unión Europea, quienes invirtieron 200 millones de euros en un lapso de diez años de investigación sobre OGMs. Todo está resumido en Una década de financiación de la UE a la investigación de los OGM. Donde se concluye: La principal conclusión que puede extraerse de los esfuerzos de más de 130 proyectos de investigación, que abarca un período de más de 25 años, y la participación de más de 500 grupos de investigadores independientes, es que la biotecnología, particularmente los OGM, no son en sí más riesgosos que por ejemplo, las tecnologías convencionales de fitomejoramiento.

El mundo necesita villanos

La idea de salvar al mundo, proteger la biodiversidad y todo eso, es muy noble sin duda. Pero una actitud hostil hacia la ciencia solo presenta un obstáculo para el progreso social y el desarrollo de tecnología que puede hacernos la vida mucho más fácil e incluso salvar vidas en países en desarrollo. Desgraciadamente los grupos ambientalistas aprovecharon el miedo del público a lo desconocido, especialmente en lo relacionado con grandes disparadores emocionales como la salud y la seguridad personal. Probablemente lo que sentó las bases para nuestro actual debate sobre los OGMs fue la campaña hecha por Los Amigos de la Tierra a finales de los 90′ que decía: “¿Qué tan seguro es el alimento que usted come… La respuesta alarmante es que nadie lo sabe realmente”. Desde entonces diversas organizaciones ecologistas han realizado múltiples campañas desinformativas en contra de la ingeniería genética aplicada a la agricultura.

¿Por qué es relevante desmentir estos mitos acerca de la empresa Monsanto? La Biotecnología es una de las armas más poderosas descubiertas en los últimos siglos. En materia agrícola ha beneficiado, no solo a miles de agricultores alrededor del mundo, sino también a nosotros como consumidores. Dada la enorme cantidad de procesos de seguridad que deben superar, los transgénicos hoy en día son el alimento más sano que la humanidad ha conocido. Existen variedades modificadas genéticamente para incluir un mayor contenido de vitaminas, como el Golden Rise. El arroz dorado es libre de patentes y puede combatir la fuerte carencia de Vitamina A en la dieta diaria de sociedades en países subdesarrollados. Se estima que cada año alrededor de 500.000 niños en todo el mundo pierden la vista a causa de la carencia de esta vitamina esencial.

A pesar de todo esto, la opinión publica tiene una pésima imagen de los OGMs. Con la vasta evidencia científica a su favor, está imagen podría mejorar en los próximos años. Sin embargo, los detractores de esta tecnología siempre han tenido un pero que da pie a la confusión sobre el tema y a la desinformación. Ese pero es justamente Monsanto. La mayoría de la gente no entiende que Monsanto no es sinónimo de transgénicos, por lo que mientras Monsanto siga siendo ese monstruo despiadado que controla el suministro de alimentos del mundo, seguirán habiendo criticas, reproches y cuestionamientos hacia los OGMs.

Monsanto no es una empresa especialmente mala, al menos no en el sentido que otras empresas no lo sean. ¿Por qué Monsanto terminó siendo el foco principal de todas las críticas y no Bayer o Syngenta o Dow Chemical? No tengo idea. Probablemente estuvo en el lugar y en el momento equivocado, y respondió bien a la necesidad de personificar a un antagonista que justifique la lucha de estos grupos ecologistas. El hecho es que no hay nada que distinga a Monsanto de entre otras empresas dedicadas a la biotecnología agrícola o que justifique su pésima fama.

David Silva Valerio Autor: David Silva Valerio
Cientificista, acrofóbico, sicario de la CIA, adicto a los analgésicos y fan de Doraemon.
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27 comments

  1. “¿Por qué Monsanto terminó siendo el foco principal de todas las críticas y no Bayer o Syngenta o Dow Chemical?”

    Aunque parezca tonto, creo que es porque su nombre tiene la palabra “santo” incorporada, con el afrancesado “mon” al comienzo: “Mi santo”.
    O sea, que suena como si la iglesia católica estuviera detrás de los transgénicos.

    En cambio, todo sabemos que Bayer “es bueno”.

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  2. El problema no son los transgenicos, si no la proteina que expresa ese gen, por un tema de alergias y sensiblididades. Y el problema con el roundup…es que por ejemplo, en Argentina y Uruguay, la practica del monocultivo de soja tratada con el glifosato acarrea problemas de toxicidad al lixiviar a las capas freaticas, contaminandolas. Y despues esta la cuestion economica/social, que al ser rendidora la soja economicamente vs otros cultivos, se deja de rotar la tierra y se consumen los nutrientes….y para solventar eso, se usan (muchas veces MUY MAL por desconocimiento) fertilizantes quimicos que vuelven a las napas tambien.
    En fin, la culpa no es del chancho si no de quien le de comer.

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    1. entonces dile a los agricultores que siembren mas variedades, son ellos los que deciden tener monocultivos, no monsnato, nadie los obliga a sembrar solo una cosa y nada mas.

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    2. Esto cae en una contradicción, porque los transgénicos, en vez de necesitar más fertilizantes y demás, necesitan menos que, digamos, los productos orgánicos, ya que al haber sido modificados genéticamente, tienen una tasa de crecimiento y de resistencia a las plagas mucho mayor que los cultivos No-OGM.

      Me pregunto si los magufos realmente saben qué es un OGM…

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    3. Algo me da que de todo lo que has dichos los problemas no son de los transgenicos si no del sistema de cultivo. O que pasa que si hacen un monocultivo de soja no transgenica de pronto los cultivos rotan, el suelo no se agota ni se usan mal los fertilizantes?
      Y vuelta a las alergias, vamos a ver, que no, que para que un transgenico salga al mercado tiene que superar pruebas de alergenicidad, si no lo hace no vale. Y de todas formas el cacahuete es hiperalergenico y en el mercado esta sin mas problema.
      No hay ningun razon objetiva y racional contra los trasngenicos. El unico problema es del modelo productivo.

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  3. Siempre desconfié de la excesiva mala fama que le dan a monsanto, cuando hay empresas que hacen mas daño al medio ambiente. Ojota, se merece todo el repudio, pero es la falta de conciencia la que la hace tan daniña; nunca vi un arma dispararse sola..

    Al final nunca sabemos a dónde apuntar los cañones, no? Dónde están esos reptiles intergalácticos?

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  4. No sé, yo creo que hay el problema no es si las críticas a Monsanto están compuestas de verdades o mentiras, sino si son críticas abstractas, generalizantes y vagas o si son críticas concretas y ubicadas en un contexto particular. El problema de tu respuesta a esas críticas es que solo las desmientes, a veces hablando de la falsedad de los hechos con los que todo el mundo se va contra Monsanto. Otras veces explicando de manera, más abstracta que a partir de casos, la manera en que los cultivos con transgénicos o productos producidos por esta empresa no necesariamente tienen que ser dañinos, sino que, de hecho, también pueden traer muchos beneficios. Lo único que creo es que implícitamente notó que tienes cierta reticencia a los discursos que desde los movimientos sociales suelen criticar la actividad de grandes empresas internacionales. Por esa razón, tu artículo se dedica más, aunque tu no lo quieras, a defender a Monsanto o a dejarlo intacto que a hacer una crítica justa de sus actividades.

    Por ejemplo, hablas de un caso en el cuál el hecho de que los cultivadores de algodón en India hayan usado productos de Monsanto, los llevó a perder sus cosechas, lo cual a su vez llevó a una crisis que hizo que muchos de ellos se suicidaran. Dices que esto es falso. Y bien, puede ser falso, pero de un solo caso que tu desmientas no se deriva que no existan casos en los cuales las semillas o los productos de Monsanto hayan perjudicado a los cultivos, los ambientes o los pobladores de las zonas en las cuales son usadas. Es decir, puede haber múltiples críticas a Monsanto que están injustificadas o que son falsas. Y Monsanto también puede tener muy buenas intenciones. Pero así como tu dices que Monsanto no puede controlar la decisión de todo un grupo de científicos, no creo que todas las críticas hacia Monsanto sean igual de injustificadas o falsas o sean movilizadas por un centro “revolucionario anti-conspiraciones imperialistas”. En concreto, no creo que uno pueda afirmar que Monsanto es totalmente Santo y que sus críticos son totalmente “ingenuos”. Yo creo que siempre puede haber algo de verdad y de justicia en algunas críticas particulares o concretas que se hacen a estas empresas. Críticas que no solo se hacen desde movimientos ambientalistas, sino también desde otro tipo de movimientos campesinos o indígenas. Es decir, si un montón de gente esta en contra de Monsanto ¿será verdad decir que todos son unos “ingenuos”, que todos están diciendo mentiras y que ninguna de las críticas a esta empresa es verdadera? Además tu hablas de las críticas que se hacen desde organizaciones globales que tienen sus sedes en países europeos o estadounidenses, pero nunca de las críticas concretas que se hacen desde las zonas rurales de países como Colombia.

    Por otra parte, aquí va un ejemplo, los productos de Monsanto, y de muchas otras empresas similares, no solo se usan en el campo agrícola, es decir, en el campo de la producción de alimentos. También, por ejemplo, se usan para la fumigación de cultivos “ilícitos” como en el caso de Colombia. Estas fumigaciones, como sabrás, se hacen con glifosato, sobre cultivos de coca que están ubicados en zonas “rojas” en las cuales hay presencia de grupos guerrilleros. Por esa razón, por el peligro que producen estos grupos, se hace fumigación con aviones aspersores que, desde el aire, arrojan este líquido sobre los cultivos de coca. El problema de estas fumigaciones se divide en dos. Primero, los cultivos de coca son, en muchos casos, a pesar de su ilegalidad, la fuente o el sustento de familias campesinas que encuentran en este producto, tal vez la única forma de ganar dinero, por encima de los cultivos de alimentos o de otro tipo de productos. Muchas veces estas familias, además de tener ese sustento, también están obligadas por los grupos armados a permanecer con esos cultivos y no cambiarlos por otros. El problema es que la fumigación hace que ellos pierdan su sustento y las entidades estatales, usualmente, fumigan, pero no llegan con una solución como la sustitución de cultivos, por ejemplo, sino que simplemente fumigan y ya. El otro problema es que la fumigación se hace en zonas selváticas o al lado de otros cultivos, que no son de coca. Esto hace que el medio ambiente y los cultivos que sí son lícitos se vean afectados. Ahora bien, Monsanto no es la única empresa, de hecho no es ni siquiera la principal, que en la historia ha sido proveedora de glifosato para el gobierno colombiano, pero sí una de las principales. Y si bien la principal responsabilidad atañe al gobierno nacional por su política de fumigaciones, eso no le quita a los empresarios de Monsanto. Es decir, ¿si tú fueras empresario y vieras que tu producto está siendo utilizado de esa manera, no lo dejarías de vender?, ¿o seguirías vendiéndolo porque tu único interés es ganar dinero, siempre cumpliendo todos los estándares “legales” obviamente?

    Otra crítica. Si bien puede ser probado que el uso de productos de Monsanto trae beneficios, ¿por qué todo el mundo tiene que estar obligado a usarlos? Es decir, ¿por qué uno tiene que sustituir un pluricultivo hecho de manera tradicional y sin muchos agentes químicos, por un gran monocultivo en el que se usa una gran cantidad de estos? Hay personas que sencillamente no quieren cultivar con ese tipo de productos y ¿por qué tienen que estar obligados a hacerlo?, ¿son unos demonios si no lo hacen?

    Las criticas a Monsanto y otras empresas que comercializan productos para la agricultura suelen ir de la mano con otra serie de críticas hacia el modelo industrial de producción agrícola. Es decir, no se debe pensar que la crítica a Monsanto es aislada de otra serie de críticas. Ese otro tipo de críticas se dirigen a descalificar la inconveniencia de los monocultivos para los campesinos poseedores de tierras. Principalmente porque un monocultivo les exige muchos más trabajo y porque, a diferencia de un pluricultivo, no les deja una gran variedad de alimentos que pueden consumir para su subsistencia. Otra crítica que se hace a la agricultura industrial es que promueve el despojo de tierras: el robo de tierras por parte de organizaciones ilegales que están financiadas por empresarios. En Colombia, en particular, esto se ve en la producción de palma de cera o de caña. Con la caña en el Valle del Cauca, en particular, muchas familias fueron despojadas de sus tierras y hechas trabajadores a sueldo de las grandes compañías cultivadoras. SI no fueron despojadas fueron influenciadas para cambiar sus pluricultivos por monocultivos. Antes podían comer una gran variedad de alimentos, pero ahora, obviamente, no pueden comer solo caña. Por último, obviamente las semillas que se promocionan desde Monsanto tienen como principal comprador a esas grandes empresas agricultoras, entonces si uno hace una crítica a una cosa (la agricultura industrial) no se puede dejar de lado a Monsanto.

    Para terminar, suele argumentarse que los beneficios de las semillas es que permiten una mayor producción a un menos costo y en menor tiempo. Yo me preguntaría si la supuesta “escasez de alimentos” y la crisis de seguridad alimentaria en el mundo tiene relación con eso: con las cantidades que se produzcan, el tiempo y su costo de producción. Mi pregunta en concreto es: ¿el problema de la seguridad alimentaria no tiene que ver más bien con la distribución desigual de los alimentos alrededor del mundo? Si hay países con altas tasas de población obesa y otros con niños muriendo de hambre, ¿por qué será?, ¿porque unos cultivan mucho y otros poco o más bien porque unos se llevan una gran porción de esos alimentos y otros no?. De manera que si Monsanto y sus productos se proponen como una solución a la crisis alimentaria, yo les diría que no creo mucho en esa solución.

    Muchas gracias, a pesar de todo me pareció excelente tu artículo. Espero que leas mi respuesta.

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    1. No puedes basar un argumento en un ad populum porque, de otro modo, si muchos se juntan para afirmar algo automáticamente se volvería verdad. ¿O qué, un millón de personas dicen que eres un pedófilo, algunas de ellas podrían tener razón?

      Y en cuanto a las fumigaciones, “crisis alimentaria” (¿cuál?) y demás que ilustras no tienen relación con Monsanto. Si yo vendo alcohol no tengo responsabilidad por la persona que lo consume y las consecuencias que pudiera traerle a su persona o a los que están a su alrededor. Está en cada uno ser responsable de sus acciones, ya que de otro modo habría que meter a la cárcel Marilyn Manson porque su música corrompió la mente de los involucrados en la masacre de Columbine. No voy a culparte de la muerte de una persona que se quitó la vida por algo que escribes, porque eso sería ridículo.

      Y en cuanto a lo de la desigualdad a la hora de acceder a los alimentos, deberías de enfocarte en los gobiernos que con sus políticas ineficientes restringen la libre circulación de mercancía a nivel mundial, en ves de enfocarte en quienes ayudaron a que hoy en día haya más comida que nunca en la historia, y ganando dinero en el proceso por supuesto, porque el lucro es lo que ha ayudado más a la humanidad que el altruismo, y eso es algo que muchos no se ponen a pensar.

      Saludos cuate.

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      1. Mi argumento no es ad populum. Yo no dije que debíamos aceptar el rechazo a Monsanto porque muchas personas lo decían. Dije que no se pueden rechazar todas las críticas a Monsanto, de una partida como si nada, asumiendo que son críticas “ingenuas”. Y cuando hablé de un “montón de gente” lo hice, precisamente, para ilustrar una pregunta, más no para aceptar el criterio de la mayoría. Esa pregunta ponía en cuestión el hecho de rechazar todas las críticas a Monsanto, sin antes evaluarlas.

        Y también dije que cuando vemos algunos casos particulares, de lugares concretos, sucede que la crítica sí puede funcionar, porque los productos de Monsanto tienen efectos negativos (en esos lugares concretos).

        Las fumigaciones sí tienen relación con Monsanto, porque esta empresa distribuye el glifosato con el cual se realizan. La crisis alimentaria, al parecer, la estás poniendo en duda. Y yo creo que es muy válido si en el lugar en el que vives hay abundancia de comida. Pero hay lugares del mundo en los que no hay abundancia y, de hecho, no hay si quiera los mínimos necesarios (en términos de cantidad y calidad de los alimentos).

        Creo que el ejemplo de Marilyn Manson no tiene relación con este tema que se discute, porque allí se habla sobre los efectos del entretenimiento en las personas y yo estoy hablando de los efectos de productos para la producción agrícola. No creo que sea bueno confundir el glifosato con un disco de música, son cosas diferentes. Y, obvio, no puedes culpar a Marilyn Manson porque alguien se mató escuchando su música. Aunque un conservador te diría que sí, pero pues eso ya es otra discusión. Lo que yo digo es que las empresas como Monsanto deben tener responsabilidad al vender sus productos. No los pueden vender indiscriminadamente como si estuvieran vendiendo un dulce o un disco de música. Porque si no hay responsabilidad en su venta, pues es como si ellos estuvieran actuando por omisión o por ignorancia de los efectos que pueden tener sus químicos como el glifosato.

        Y sí, el problema también tiene que ver con las políticas gubernamentales, pero no creo que tenga que ver solo con eso. Creo que el problema de la agricultura industrial y de mono cultivo no es algo que se esté impulsando solo desde los estados, sino también desde las mismas empresas que distribuyen productos para la agricultura. Yo no creo que a los gobiernos se los deba juzgar, pero a las empresas no. Creo que ambos comparten responsabilidades.

        El hecho de que hoy haya “más comida que nunca en la historia” no es atribuible solo a las empresas privadas, sino también a los Estados y a otro tipo de organizaciones que no buscan lucro.

        El problema de la distribución de los alimentos en el mundo también tiene que ver con las empresas porque son estas las que exigen patentes al Estado para que solo sus semillas puedan ser usadas en cultivos. Aunque aquí, de nuevo, la responsabilidad se comparte entre las empresas y los estados.

        Y, por último, sí, no veo problema en que haya intención de lucro y no de altruismo en las actividades de algunas empresas o personas. En lo que veo problema es en la forma de esas actividades. Uno puede buscar lucro en base a una responsabilidad empresarial o pasando por encima de muchas personas. Y yo prefiero la primera forma de lucro.

        Y no sé cómo responder tú afirmación en la que dices que el lucro ha ayudado más a la humanidad que el altruismo. Lo que tu dices es como decir que en la vida es más importante el día que la noche, cuando los dos son realmente importantes. Para mí tanto el espíritu de lucro como el altruismo son importantes y no se debe juzgar a alguien por preferir un sendero u otro.

        Un saludo

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    2. Excelente argumentación. Pero deja intocado el tema: los organismos genéticamente modificados no son las armas de Satán, y particularmente Monsanto no lo es. La culpabilidad o la responsabilidad de todas las problemáticas que dices -algunas meramente teóricas- quedan alrededor de los OGMs. Excelente argmentación.

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    1. Pues la salud también. Más del 60% de las drogas nuevas usadas en tratamiento contra el cáncer, por citar sólo un ejemplo, son producto de la ingeniería genética. Piénselo.

      Excelente escrito. Claro, sencillo y robusto. Gracias.

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      1. El 75-80% de los cánceres se deben a la acción de agentes externos que actúan sobre el organismo, causando alteraciones en las células. Por el hecho de ser externos, son modificables. La persona puede modificar sus hábitos, impidiendo que el organismo entre en contacto con estos agentes, como por ejemplo, evitando el consumo de tabaco, reduciendo las dosis de alcohol, haciendo ejercicio… Fuente: (https://www.aecc.es/sobreelcancer/elcancer/paginas/posiblescausas.aspx )
        Te enferma el supermercado, y te salva la farmacia? en esta sociedad con poco sentido critico, te enferman y te curan, cuando logicamente es mejor prevenir que curar! o no? desde hace mucho que las empresas se unen para obtener sus objetivos en el mercado, es un negocio redondo. Observemos los datos de la OMS sobre las pandemias de enfermedades cronicas (diabetes,hipotiroidismo (yo lo tengo, y segun el medico tengo que convivir con la enfermedad toda mi vida), fibromialgia, cancer, cardiopatías, accidentes cerebrovasculares,asma, etc.. casualmente todas, sin cura) son todas por mala nutricion; por absorcion de alimentos altamente contaminantes, en exceso y con aditivos, es decir, sinonimo de drogadiccion, dependencia, sabores increibles y precios muy baratos. Saludos y destruyamos el posmodernismo, pero con argumentos veridicos
        Recomiendo: https://www.youtube.com/watch?v=bNafjBpCpg0
        Articulo OMS: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/12/20/noticias/1292839860.html

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  5. Mis felicitaciones! David Silva Valerio!
    Muy buen artículo!
    Y hago un aporte que muchos, por su juventud, no vivieron. Y es que gracias a los OGMs, se terminaron las terribles hambrunas en el mundo, donde perecían millones de seres humanos.
    Son mucho más dañinos los gobiernos, que en un mundo donde hay abundancia de alimentos , aún hoy día, haya muertos por desnutrición.

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    1. Los Estados son manejados por las Corporaciones, eso está claro.
      El gobierno es ejercido por las corporaciones, no por el estado, las grandes corporaciones superan el PBI de los paises desarrollados como Estados Unidos.
      La mala distribucion de la riqueza es por desequilibrios en el mercado, (Enorme) falta de ética estatal y corporativa. Los OGMs, están principalmente fabricados para el nuevo y creciente mercado de Biocombustible, las hambrunas no se terminaron, ni se van a terminar; porque los intereses de las empresas son la ganancia y no el progreso social. Saludos

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  6. Con el afán de mostrar la visión de aquellos que se oponen al consenso científico sobre los OGMs, dejo un par de links que pueden interesarles:

    -http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21296423
    -http://www.enveurope.com/content/pdf/s12302-014-0034-1.pdf
    -http://www.ensser.org/increasing-public-information/no-scientific-consensus-on-gmo-safety/

    Saludos

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  7. me causa disgusto leer tu blog, tan amable con Monsanto, y tan sumiso.

    De lo único que estoy bastante informado y seguro es de que los efectos perniciosos del agente naranja no son responsabilidad del Gobierno de Estados Unidos, sino de sus fabricantes (que no depuraron la dioxina TCDD presente en el compuesto -supuestamente por urgencias militares-). El Departamento de Defensa acudió a las compañías químicas para adquirir defoliantes vegentales, y sí, se los encargó; pero ni los diseñó, ni controló su fabricación, ni era su cometido. Compró lo que le dieron. Esto es como cuando adquiere cazabombarderos: se piden con esta y aquella especificación, y tales características. Pero es McDonnel Douglas quien hace el desarrollo, y quien es el responsable luego de su buen funcionamiento. ¿Por qué Monsanto no lo es por los defectos de fabricación del agente naranja?

    Si ya nos la querías colar con el agente naranja, ¿qué impide pensar que el resto de tu artículo sea también falso, o tendencioso como poco? Nada, en realidad. Yo no te creo.

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  8. mas alla de coincidir que estuvo en el momento justo en el lugar equivocado, para abordarlo desde el humor creo que MONSanTO comparte varias letras con MONSTruO y esta es la clave del problema jajajaj

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